Chi: El flujo de la Energía Vital

La mayoría de nosotros piensa que nuestra vida solo está compuesta por lo que ven nuestros ojos y lo que pueden sentir nuestras manos; sin embargo, la realidad es que el mundo va mucho más allá de lo que pueden percibir nuestros sentidos.

En el desarrollo de nuestra vida influyen elementos determinantes para nuestra paz que solemos ignorar. Pero para cultura occidental que otorga gran importancia a la espiritualidad, son esenciales.

Hablar de China es hablar de su medicina tradicional y un sin fin de técnicas energéticas. El chi es el concepto más importante al momento de conocer estas distintas técnicas que se han desarrollado en Asia oriental. Chi también puede encontrarse como Qi que es la traducción de la palabra al chino.



Chi puede traducirse como: energía vital, soplo o viento y es una palabra que se utilizaba para designar tanto los fenómenos meteorológicos más comunes como los fluidos del interior del cuerpo. 

Sin embargo, su significado es mucho más amplio y no tan sencillo de comprender, es mucho más difícil de expresar en una sola palabra. Solo se puede comprender a partir de su forma de actuar.

“ El Chi” es la esencia que nutre nuestra vida y la del Universo

Qué es el Qi

Hace cuatro mil años, en China, la medicina tradicional descubrió que la energía circula a través de ciertos canales a los cuales se les llaman: meridianos; esta energía que luego llamaron chi o qi fluye a través de estos “meridianos” como si de un río se tratase.



Para entender el chi es ideal imaginarlo como un ente real, hay que pensar en el qi como un elemento sutil, movible y energético, que circula por todas las cosas, dándole vida y actividad. El chi es inmaterial, no puedes tocarlo y por ende no puedes medirlo, pero está allí siempre, su presencia es esencial para la vida. Para la medicina oriental la mayoría de las cosas son manifestaciones de esta energía: Las plantas, los animales y humanos, las emociones y la mente, el mundo invisible que nos rodea y hasta lo que desconocemos.

En resumidas palabras el chi es la energía que fluye de forma continua por la naturaleza, por lo tanto la interrupción de esa libertad es generadora de la base de los trastornos físicos y psicológicos de los cuerpos.

Obstrucción del chi

La obstrucción del movimiento del chi es la principal causa de los malestares que aquejan a los seres humanos. Según esta cosmovisión, cualquier sensación mala física o psicológica se debe a un desequilibrio en el chi. Todo esto sucede a través de un proceso ‘invisible’, el dolor a nivel físico y las enfermedades son el último paso de todo el proceso. Es decir, una vez que el chi está obstruido es que comienzan a darse las consecuencias.

Cuando el chi está obstruido o desequilibrado no tiene la suficiencia necesaria para desempeñar correctamente sus funciones. Cuando se agota la energía chi, se estanca, y el flujo se vuelve mucho más lento o simplemente se bloquea, en algunas oportunidades suele suceder que el chi fluye en sentido contrario, a este se le denomina qi rebelde.



Chi y el maestro

Ciertamente,el manejo de la energía vital chi no es una actividad que aprenderemos en casa de manera individual. Si bien puedes llevar a cabo prácticas relacionadas, necesitarás un maestro que te oriente y dote de las herramientas necesarias para lograr tus objetivos.

En este orden de ideas se entiende que la tarea de un maestro especialista en chi es determinar la calidad, organización y distribución de esta energía en algún espacio específico, ya sea tu mismo, una habitación, etc. Deberá sopesar sus efectos, y encontrar en estos, elementos positivos o negativos según las funciones que se requieran. El Chi es observado en las múltiples formas terrestres tantos naturales como artificiales.

El chi es la fuerza vital presente en todo el universo, es la que genera la vida, la transformación y el movimiento



El cuerpo se nos es otorgado completamente sano y puro, por lo tanto es la máquina perfecta para hacer que la energía vital se genere y viaje a través de nosotros con el equilibrio perfecto que debería. No obstante, a medida que crecemos y nos desenvolvemos en el mundo natural, nos sometemos al estrés cotidiano y esta es solo alguna de las razones por las cuales se producen los desequilibrios.

Por esta razón es muy importante darle la respectiva importancia a esta energía, que por lo general descuidamos por prestar atención a situaciones pasajeras.

Las funciones principales del qi:

  • Transformar el cuerpo: el qi es la energía encargada de transformar los alimentos que consumimos, así como el aire, en otras sustancias vitales, como la sangre y los fluidos corporales.
  • Controla la retención y contención: para explicar esta función podemos utilizar el ejemplo de la llanta, y es que el ser humano al igual que una llanta, que necesita tener la presión necesaria para quedar sujeta y ser aerodinámica. El ser humano debe tener la presión correcta porque de lo contrario pierde el control. Mantener el chi en correcto funcionamiento permite que el cuerpo fluya con naturalidad y calma. Nuestra vida cotidiana será mucho más tranquila pues no nos permitiremos llevarnos al límite.
  • Calentar el cuerpo
    Fuente de protección para el cuerpo: el chi es el responsable de proteger el cuerpo de factores externos como frío, calor, humedad y otros factores de carácter patógeno.
  • Activar y mover el cuerpo: todos los movimientos del cuerpo son una manifestación del qi, que está constantemente ascendiendo, descendiendo, entrando y saliendo del cuerpo; el bienestar depende de esta continua actividad dinámica.

Disciplinas para regular el chi

Visto desde lejos el chi suena como una enorme energía incontrolable que debemos cuidar, pero ¿qué hacer una vez que hemos perdido el control de ella? no es imposible restaurar el chi en el organismo.

La historia, así como los expertos practicantes del yoga, o el tai chi afirman que el ser humano consciente tiene la capacidad de controlar y regular esta energía a través de ciertas disciplinas y técnicas. Esta fuerza puede acrecentarse, acumularse y distribuirse por todo el cuerpo de acuerdo a como sea necesario. Incluso algunas enfermedades pueden curarse a través de la liberación del flujo del qi, y es precisamente la medicina alternativa la que se encarga de trabajar esta fuerza; el reiki, la digitopuntura y la acupuntura tienen este propósito principal.

Los viejos sabios que habitaron China hace miles de años consideraban que únicamente con la meditación estática tenían el poder de controlar el Chi y por ende la mente y el cuerpo. Sin embargo, con el pasar de los años y luego de muchos estudios de médicos y físicos, esta sociedad llegó a la conclusión de que no solo de manera estática se podía conseguir el equilibrio, sino que también era necesario moverse.



Sí, la paz de la mente y el cuerpo es muy necesaria, pero el movimiento del cuerpo también juega un papel muy importante. Pero; un momento, porque no se trata de cualquier movimiento, sino de una serie de movimientos específicos que son ideales para este trabajo. El Tai Chi y el Chi Kung se basan en estos movimientos y la regulación del chi.

Los movimientos en conjunto con la tranquilidad mental permiten que el flujo tenga un mejor recorrido y aumentan la energía en algunos órganos específicos del cuerpo.

El Chi y la respiración

La respiración juega el papel más importante en el manejo del chi, las técnicas de respiración permiten que una persona pueda desarrollar su energía y armonizar su personalidad y metabolismo.

En este sentido, la principal herramienta para la comprensión del chi dentro de nuestro organismo es la respiración, sólo a través del control de la misma tenemos la capacidad de encontrar la energía y trabajarla. Es por esta razón que la mayoría de los sistemas de terapia del oriente incluyen un correcto trabajo de respiración. Si hablamos de una de las prácticas más famosas de china para la respiración energética, sin duda nos referimos a el qigong o Chi Kung. El “Ki” se traduce a palabras como: energía, presencia, voluntad, salud o mente, incluso respiración



El chi es un concepto mundial, pero eso no quiere decir que siempre se le conozca de la misma manera; en otras disciplina como el yoga, a este mismo concepto se le llama con la palabra sánscrita: prana, pero la realidad es que poseen el mismo significado tiene el mismo significado.

En meditación, la respiración es considerado un vínculo entre el pensamiento, las emociones, el instinto y los estados físicos, y, una expresión del estado de ánimo.

Para la ciencia el concepto de lo que entendemos como chi no es algo concebible, en un principio porque no resulta medible, por lo tanto sus efectos pueden ser explicados como sugestión. La controversia que rodea al chi está relacionada con la explicación de su operatividad como resultado de la intervención del chi como un fluido inmaterial (energía).

No obstante, algunos maestros de qìgōng afirman que pueden detectar y manipular de forma directa el chi e incluso trabajar con él a distancia. Hay una corriente que considera que el chi puede ser visto como un proceso biológico y su efectividad puede ser explicada en términos familiares para la medicina occidental. Sin embargo, ningún estudio ha demostrado claramente la existencia de esta energía, puede ser percibida pero difícilmente puede ser tangible.



El chi en resumidas palabras es la energía que nace y se transforma dentro de nosotros mismos. Mantener el flujo adecuado de esta energía es esencial para vivir una vida de paz y equilibrio. No podemos dejarla de lado, no podemos permitir que nuestro cuerpo pierda el control porque en algún punto puede ser muy tarde. Trabaja tu chi, equilibra tu flujo de energía vital y entrega lo mejor de ti.

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