Tai Chi Chuan: la verdadera historia milenaria

Desde el exterior, el Taci Chi Chuan puede parecer una bonita danza. Nada más lejos de la realidad. Los suaves movimientos, representan una forma de meditación y trabajo interno de la energía vital. Técnicas que se han ido puliendo durante cientos de años. Yendo más allá del ámbito de las artes marciales, para adentrarse en el desarrollo de una salud de hierro.

El tai chi o tai chi chuan quiere decir “último puño”, y comenzó a darse a conocer en China como un arte marcial, sucesivamente fue tomando territorio hasta ser practicado por miles de personas en todo el mundo, desde entonces, esta práctica es representativa de la cultura China. También se le puede llamar tàijíquán.

El tai chi es conocido en todo el mundo pero principalmente en la República Popular de China. Cada años más personas se suman a la realización de esta práctica con el propósito de regular y controlar la energía interna para vivir realmente felices y tranquilas.



Es muy común observar a las personas en cómodas vestimentas realizar movimientos fluidos y calmados.

Originalmente el tai chi es un arte marcial interno, para la lucha cuerpo o a cuerpo ya sea que se realice de forma armada o desarmada. Sin embargo, actualmente es más conocida por practicarse más como una actividad más del tipo físico/espiritual, que permite a sus practicantes mejorar su calidad de vida desde adentro hacia y afuera, además no solo es buena para la salud en sí sino que también es considerada como una técnica de meditación y reencuentro con el yo interno.

Tai Chi y el Chi

El chi o energía vital es algo que todo ser vivo tiene. Para su percepción clara hay que hacer un trabajo previo que suele durar semanas. Para su dominio hacen falta decenios. Sus posibilidad son impresionantes, y sobretodo, las que nos interesan, son la mejora de la naturaleza y la comunicación con naturaleza. El Tai Chi es probablemente la mejor manera de dotarse de un buen estado de salud para la práctica del Chi, y sensibilizarse y mediar en movimiento con esta energía vital a la que la sociedad occidental le ha dado la espalda.

El tai chi se basa en el equilibrio y la mejora de Chi, para traer el cuerpo hacia un estado de salud. Se reduce el uso de la fuerza para ejecutar el ejercicio, y además se reduce el riesgo de provocar una lesión, mientras que se maximizan los beneficios del movimiento consciente y la vida sana.

No todos lo seres vivos asimilan el Chi de la misma manera, cada organismo vivo tiene su forma particular de asimilar el Chi. Pero tanto los seres humanos, como los animales y las plantas lo absorben por igual gracias al aire que respiran, y los alimentos que ingieren.



Una vez dentro del organismo, el Chi se mueve por todo el cuerpo y pone en práctica distintas funciones. La principal de todas ellas se basa en lograr el buen funcionamiento de forma continuada del organismo.

Cuando tu mente está verdaderamente clara y tranquila, a través del tai chi, el lado espiritual de las cosas comienza a abrirse. Empiezas a ver más profundamente las cosas. Muchos maestros de artes marciales llegaron a ser considerados hombres sabios y fueron consultados por su comprensión del significado de la vida humana, este mundo y el universo. Aprendieron a vivir en este mundo sin confusión ni dudas y a encontrar paz y felicidad gracias a esta práctica.

Hace más de 1600 años comenzó a hacerse popular entre las calles de China, esta práctica que se entendía como una serie de movimientos que dan forma a representaciones de la naturaleza. Para cualquier otra sociedad podría lucir raro a primera vista, pero la realidad es que para esta cultura representa la evolución de la conciencia, la máxima conexión con nuestro ser interior y el mundo.

Las viejas escrituras cuentan que las técnicas de Tai chi han sido usadas desde la dinastía Liang (A.D.502-557), y posteriormente pasaron a ser enseñadas por Han, Gong-yue, Cheng, Ling xi y Cheng. Más adelante la dinastía Tang mantuvo las enseñanzas (A.D. 618-907). Muchos nombres se mencionan en la historia del tai chi, sin embargo, existe un monje que se lleva la mayor parte del crédito, y es máxima representación de búsqueda interna…



Historia del Tai Chi

China se encontraba en plena dinastía Song, su emperador, Hui Zong hacía aparentemente bien las cosas en términos de sofisticación y organización social. La sociedad podía disfrutar de distintos clubes sociales en las ciudades, templos, escuelas y centros de entretenimientos, que brindaban a gran parte de la sociedad (incluso la clase más baja) la oportunidad de expandir sus conocimientos. Se vivía una época de mucha cultura y expansión de los horizontes.

Principalmente el ámbito de la religión tuvo un efecto muy trascendental en la vida de las personas, sus creencias estaban involucradas en cada una de sus actividades diarias. Existía gran cantidad de deidades relacionadas con el taoísmo y el budismo. La sociedad respetaba especialmente a los espíritus ancestrales, desde siempre la espiritualidad en China es parte de su folklore.

Sin embargo algo hacía falta. Para algunas personas ciertas deidades no eran suficientes para alcanzar la paz y el equilibrio; pues nuestra fuerza interna solo puede ser realmente dominada por nosotros mismos.



Y es en esta parte de la historia donde aparece aparece el honrado Zhang San Feng. Un místico monje con una vida misteriosa, maestro y filósofo de casi 2 metros de altura, con forma de tortuga, espalda de grúa, y orejas gigantes. La historia lo recuerda caminando las montañas de China con única túnica.

Zhang

San Feng era un experto de artes marciales y acupuntura, pero también era un ermitaño y su soledad era la mejor compañia, pues le permitía aumentar su conocimiento en las distintas áreas que manejaba. Su espacio predilecto era el monte de Wudang onde se retiraba por largos lapsos de tiempo a practicar Kung Fu.

A pesar de todos su conocimientos, su verdadero propósito era crear un sistema marcial que estuviese basado en los conocimientos del cuerpo y de la energía .

En conjunto con dos amigos suyos especialistas en acupuntura se dedicó a estudiar los efectos y las reacciones del cuerpo a través del uso de la acupuntura de una forma no convencional. Incuso pudieron detectar que si el procedimiento se realiza de forma incorrecta podía llegar a generar un efecto contradictorio

Zhang siempre buscaba enfoque cada vez más científicos en sus prácticas y esto le permitió hacerse cada vez más sabio. Sin embargo, es en este punto de la historia cuanto su vida se torna un poco difusa, pues su atribución más importante es aún de origen disperso…



La historia más conocida es la siguiente:

Se cuenta que una noche, mientras Zhan Sanfeng dormía, tuvo tuvo un sueño muy extraño, el cual pudo recordar. Sanfeng vio pelear a muerte una serpiente y una grúlla sobre las montañas de Wu-DANG.

La leyenda cuenta que el monje observó tanta fuerza, elegancia y majestuosidad en los movimientos de los rivales que se quedó prendado. Ambas se defendían como podían utilizaban sus elementos a su favor. La grulla aleteaba velozmente y se servía de su pico para impulsarse. Mientras que la serpiente actuaba de forma muy tensa y se movía en forma de eses mientras se defendía de las picadas.

Puede que ese sueño se haya tratado más bien de una revelación, pues cuando el monje vio la escena, inmediatamente tuvo la idea de que su propio estilo de lucha, por el que había trabajado noche tras noche. Debía combinar las características de varios animales se le ocurrió realizar un estilo de lucha que combinase las características de varios animales. Basado en estos movimientos tan fuertes como elegantes el monje comenzó a desarrollar formas similares con su cuerpo.



No obstante, el monje aún sentía que había algo que faltaba, y fue en ese momento, en la cima de la montaña mientras miraba hacia el fondo, al ver la manifestación de unas hojas volando en espiral levantadas por el viento que comprendió lo que significó su más grande descubrimiento:

Su lucha no debía esta enfocada en las fuerzas normales del hombre, ni tampoco en la de los animales; sino en algo superior, la fuerza del tao. Solo así podía crear un arte marcial que desapareciera, desviara o incluso, absorbiera cualquier fuerza externa, sin dominarla o someterla. Luego de su descubrimiento, el monje creó una ermita sobre las montañas y fue allí donde dejo fluir todas sus ideas con respecto al tai chi Chuan.

Más que un arte marcial Zhang se topó frente a él con lo que sería una de las prácticas de conexión interna más importante del mundo. Permitiendo así a millones de personas restaurar sus vidas y su balance.

Surge de la búsqueda de una interrogante acerca del verdadero sentido de la vida. Los mayores descubrimientos en la historia nacen de inquietudes, es a partir de dudas es que el hombre crea diferentes teorías y conceptos que le permiten recoger las pistas hasta llegar a una verdad. El origen del tai chi es encontrado a partir de este principio de calmar una inquietud. Incluso, la mayoría de las personas que inician sus prácticas de Tai Chi lo hacen por la inquietud de encontrar control de sí mismos o porque sienten que perdieron su camino.



Algunos registros indican que las técnicas de Zhang San-feng ya existían y él pudo aprenderlas de Daoist Feng, Yi-yuan.

La realidad probablemente nunca la sabremos y mientras tanto el mérito será retribuido a San-feng, dicen por ahí que cuando el río suena es porque piedras trae. Y hasta el momento la mágica historia de la revelación es la más conocida.

Práctica del Tai Chi

Durante la práctica del tai chi, se debe concentrar toda la atención para desarrollar el nivel más alto del arte. Esta dedicación y concentración se trasladarán al resto de su vida, y la lucha por la perfección se convierte en el verdadero significado interno del tai chi.

“Sin forma, sin sombra”.

Cuando te acercas a los niveles más altos de meditación tai chi descubres que tu cuerpo físico parece no existir: sientes que eres una bola de energía, parte del mundo natural e inseparable de él.

“Todo el cuerpo transparente y vacío”:

Cuando sientes que eres solo una bola de energía, no hay nada en tu mente, ni deseo ni intención. Como tu mente y tu ego no están ahí para interferir, puedes ver claramente y responder correctamente.

“Olvida tu entorno y sé natural”

Una vez que seas transparente, olvidarás fácilmente su entorno y su flujo de energía será suave y natural.

“Fuente clara, agua pacífica”.

En tai chi, la energía, puede ser fuerte y continua como un río turbulento o el océano tormentoso.

El primer paso para aprender tai chi chuan es comprender la teoría y los principios fundamentales a través de la discusión con su maestro, leyendo los libros disponibles, estudiando con sus compañeros de clase y luego reflexionando por su cuenta.

Debe preguntarse: ¿Cómo beneficia el tai chi chuan al cuerpo y mejora la salud? ¿Cómo se puede usar el taijiquan con fines marciales? Una vez que se tengan respuestas a estas preguntas, se debe tener una imagen del arte y una idea de a dónde va. La siguiente pregunta que debería surgir debería ser:

¿Cómo podría entrenar, la relajación, la calma y la concentración? Esto te lleva al segundo paso del entrenamiento. Por lo general, si se tienen los métodos y conceptos correctos, se puede entrenar la mente para estar tranquilo y relajarse físicamente en poco tiempo.

Mantener esta actitud meditativa es muy importante para comenzar el entrenamiento.

El siguiente paso es entrenar la respiración. La respiración debe ser profunda, natural y larga. Si solo practica tai chi por la salud, puede usar la respiración abdominal budista o normal. Después de haber entrenado su respiración correctamente, debe comenzar a sentir el chi en su abdomen. Esto llevará al cuarto paso: generar y experimentar chi.

Por lo general, el qi se puede generar de dos maneras: externa e internamente. Generar chi externamente se llama wai dan, y cuando se genera internamente se llama nei dan. A través del entrenamiento de la generación de chi, gradualmente te darás cuenta de qué es el chi y por qué la circulación suave del chi beneficia al cuerpo.

También aumentará tu sensibilidad a este movimiento. Cuanto más entrenes, más sensible te volverás. Después de un tiempo, debes pasar al siguiente paso: circular chi. Esto se practica mejor a través de la meditación inmóvil, que mejorará su generación y circulación de chi. Esta circulación es guiada por la mente tranquila y es posible gracias a un cuerpo relajado. Debes entrenar tu mente para guiar el chi donde lo desees en coordinación con la respiración correcta.

Primero debes desarrollar una pequeña circulación, que mueve el chi hacia arriba por la columna y hacia abajo en el centro del frente del cuerpo.

Tai Chi Chuan: Estilo Yang

El estilo Yang es el más popular de todos y nace igualmente de una historia bastante casual…

Todo comienza con Yang, Lu Chan (1799-1872 d.c) que nació en la provincia de Hebei en el condado de Guan Ping. Este joven chico se fue a la provincia de Henan para aprender el arte del Tai Chi Chuan, al iniciar se encontraba parado tan firme y erguido que comenzarona llamar “Sr Tableta”, el trato que recibía era realmente injusto, sin embargo, nunca desistió.

Una noche, el chico fue despertado con ruidos que sonaban como: “Hen” y “Ha” en la distancia. Se levantó y rastreó el sonido hasta un antiguo edificio, entonces vio a su maestro Chen, Chang-xing enseñando las técnicas de agarre, control y emisión de jin en coordinación con los sonidos “Hen” y “Ha”.

Estaba tan asombrado por las técnicas que desde ese momento continuó mirando esta sesión de práctica secreta todas las noches. Al terminar, volvía a su habitación para reflexionar y estudiar. Gracias a esto, su habilidad marcial avanzó rápidamente. Un día, Chen le ordenó entrenar con los otros discípulos, pero para su sorpresa, ninguno de los otros estudiantes pudo derrotarlo. Chen se dio cuenta de que Yang tenía un gran potencial y después de eso le mostró sus secretos. Al terminar regresó a su ciudad natal y enseñó tai chi chuan por un tiempo. Sus movimientos eran tan hábiles y eficaces en contra del oponente, que las personas empezaron a llamar su estilo de batalla como el “Yang Style” Aunque tuvo muchas peleas, nunca lastimó a nadie. Su arte era tan alto que nadie podía vencerlo y así nació este reconocido estilo de combate.

Estilo Wu:

Es otro de los más practicados a nivel mundial, y está originado por Wu Quan You guardaespaldas de la corte imperial de Beijing en la dinastía Quing, y uno de los estudiantes más avanzados de Yáng Lù Chán.

Estilo Sun:

Fue creado por el Sun Lu Tang un reconocido maestro de famoso maestro de otras dos artes marciales internas: Xingyiquan y Baguazhang. Lu Tang creó el estilo Sun a través de la congruencia entre estos dos artes marciales y el Tai Chi.

Estilo Hao

Es importante pero no tan conocido, suele practicarse solo en China y se originó con Wu Yuxiang (1812-1880). Yuxiang tomó sus conocimientos y modificó las formas a una secuencia de estructura pequeña para luego fundar su estilo propio.

Cómo aprender Tai Chi

El tai Chi no es cualquier practica deportiva que pueda realizarse así como así, se trata de un estilo de vida, de adquirir una nueva percepción del mundo. Si bien es cierto que para practicar tai chi hace falta tomar una decisión madura, es muy importante también contar con la actitud necesaria para lograrlo.

No es nada sencillo, la mayoría de las personas al poco o mucho tiempo prescinden de la actividad porque se dan cuenta de que no es realmente lo que querían o porque se sintieron frustrados de no conseguir lo que estaban esperando. El resultado final de una práctica comprometida de tai chi siempre será placentero, si no has llegado a ese punto es porque necesitas más estudio, no hay un tiempo predeterminado, y eso es lo que mucho de sus practicantes no logran entender y por eso se dan por vencido.

Formas

El tai chi parte de la representación de formas con el cuerpo, acompañadas por secuencias de movimientos determinados que se siguen las unas a las otras y en conjunto generan una secuencia fluida. Las formas básicas son prácticas individuales en las que el estudiante realiza los movimientos consigo mismo. Las formas representan la lucha contra un rival imaginario. Estas formas no son figuras individuales, sino que están conectadas con el pensamiento, es un trabajo que se realiza en equipo mente cuerpo.

Las formas están compuestas por varios cuadros, pasos o figuras cuya secuencia está predefinida. Éstas técnicas tienen distintos nombres que expresan la aplicación marcial del movimiento por ejemplo «patada de talón derecho», que describen el carácter del movimiento por ejemplo «látigo simple» o que tienen una lectura poética por ejemplo «La grulla blanca extiende sus alas».

Existen algunas formas que se nombran según la cantidad de posturas o movimientos, así por ejemplo la Forma de 24 movimientos.

¿Cuál es la actitud para aprender esta disciplina?

El tai chi es un largo viaje sin duda alguna, un viaje que será provechoso solo si realiza de corazón. La actitud dependerá de la decisión que tome el individuo. Es decir, cualquier persona podría realizar una clase de tai chi para tener la experiencia y conocer de qué se trata. Pero, una persona que quiera dedicarse a ello y ver resultados positivos en su vida tendrá que tomar una decisión muy firme para encarar los pasos. Necesitará perseverancia mucha paciencia para llegar hasta el final.

Cada camino es completamente distinto al del otro, incluso teniendo estas dos cualidades. Si una persona tiene todas estas virtudes, su camino fácilmente tendrá otros baches distintos, por lo tanto no es recomendable dejarse orientar por experiencias ajenas. Si una persona practica y luego reflexiona sobre cada cosa nueva que ha aprendido y sigue volviendo a investigar y dominarla, naturalmente será mejor que la persona que nunca explora lo que ha aprendido.

Como lo mencionamos, se trata de un viaje largo y con muchos obtáculos que se deberán vencer, antes de dar cada paso es necesario entender el anterior. Se necesitan muchos años de aprendizaje, investigación, reflexión y práctica para comprender gradualmente la clave del arte y “entrar en el templo”.

Sin embargo, cuanto más creas que puedes lograrlo y dediques tu mente a ello, menos necesidad de comprender necesitarás; tu mente te dictará los siguientes pasos. Los maestros lo comparan con un pozo sin fondo o un río que fluye sin parar.

Actualmente sigue vigente una antigua lista de 5 claves mentales que un estudiante de tai chi necesita si realmente espera avanzar en el proceso:

  • 1. Estudiar en profundidad.
  • 2. Investigar y preguntar
  • 3. Meditar cuidadosamente
  • 4. Discriminar claramente
  • 5. Trabajar perseverantemente.

Parte del estudio del tai chi incluye comprender un poco más cada una de estas recomendaciones, que por sencillas que parezcan realmente son muy importantes y no tan fáciles de conseguir.

Estas máximas que profesa el tai chi son aplicables para distintos de la vida, si se utilizan es posible alcanzar distintas metas, como por ejemplo adquirir sabiduría grandes niveles.

Además de la actitud de aprendizaje anterior, un excelente maestro también es un elemento trascendental para aprender el arte del tai chi.

Un discípulo debería preocuparse más por pasar tres años en busca de un maestro altamente cualificado, que en pasar tres años aprendiendo de uno que no lo esta.

El Maestro

La palabra maestro es sencillamente gigantesca, significa guía y conocimiento superior. En la práctica del tai chi el maestro es un elemento imprescindible, pues de él dependerá que el proceso menos fácil o más complicado “el maestro quien puede guiarlo hacia la puerta por el camino más corto posible y ayudarlo a evitar perder su tiempo y energía”.

Uno de los maestros más especiales de la historia fue Chen, pues su discípulo más importante logró desarrollar un propio y único estilo: el yang que fue seguido por la sociedad. Un maestro de verdad ayuda a sus seguidores a aprender las nociones básicas y posteriormente encontrar su propio camino.

“Para entrar por la puerta y ser guiado por el camino, uno necesita instrucción oral; y practica sin cesar, el camino es a través de la auto práctica”

Los buenos maestros se encargarán siempre de crear los mejores discípulos, los maestros señalan el camino sin decir exactamente qué hacer. Sin embargo, un buen maestro también deberá corregir al discípulo en caso de que la situación lo amerite, la energía y el tiempo del maestro son muy importantes, por eso él solo corregirá si considera que vale la pena invertir el tiempo y la energía en hacerlo.

El estudiante

El aprendizaje del tai chi puede durar aproximadamente 20 años, en un principio 3 años para adquirir el aprendizaje de las formas y luego tendrá que trabajar y entrenar muy duro para aprender a manejar su respiración y así sucesivamente.

La mayoría de los estudiantes de tai chi cambian de actitud conforme avanza el proceso, la de algunos se vuelve más fuerte y dedicada, mientras que la de torna se torna frágil y desinteresada, no importa que tan motivado haya iniciado esta trayectoria.

El estudio del tai chi se realiza a través de etapas graduales

Regulación del cuerpo (Tiao Shen)

Además de aprender a hacer los movimientos con precisión, es importante la relajación física. Para obtener un nivel profundo de relajación, primero se debe relajar la mente, se debe sentir el equilibrio del cuerpo y mantener sus centros físicos y mentales. Para alcanzar este objetivo, se debe practicar hasta que se hayan fortalecido y reafirmado tus piernas y tu torso. Una vez que haya alcanzado el objetivo de relajación, se habrá alcanzado la condición más básica para su salud. La circulación sanguínea y de qi pueden fluir suavemente en un cuerpo relajado. Esto hará que el reemplazo celular en el cuerpo ocurra de forma correcta. Mantener el reemplazo celular en el cuerpo es la clave para la salud y la longevidad.

Regulación de la respiración (Tiao Xi)

Cuando el cuerpo finalmente logra relajarse, se debe prestar atención a su respiración y apreciar cómo su cuerpo absorbe oxígeno y expulsa dióxido de carbono de manera suave y profunda. Cada célula del cuerpo requiere oxígeno. Si se puede tomar oxígeno de manera suave y abundante, se crearán nuevas células en su cuerpo. Además, la respiración profunda, elimina las células muertas del cuerpo mediante la exhalación.

Regulación de la mente (Tiao Xin)

La mente es la principal comandante en la batalla del cuerpo y las enfermedades. Por lo tanto, el desorden mental genera la pérdida de la batalla del cuerpo. La cultura china se considera que la mente tiene dos aspectos distintos. El primero es el yi, o la mente de sabiduría que es la responsable del intelecto y de las funciones mentales superiores. El segundo aspecto de la mente es el xin, o mente emocional que abarca todos los estados emocionales y pasiones. Es la creadora del deseo y la agresión, de allí parten todas las emociones que se manifiestan. Si no está regulado adecuadamente por la mente de la sabiduría, te llevará a la autodestrucción. Regular la mente significa aprender a calmar la mente emocional y fortalecer la mente sabia. El objetivo de regular la mente es conducirlo a un estado profundamente profundo, pacífico y armonioso.

Regulación del Qi (Tiao Qi)

Una mente tranquila, un cuerpo relajado y una respiración correcta, puede llevar el chi a cualquier parte del cuerpo. Para un artista del tai chi, el primer paso es llevar el qi a las extremidades para energizar los músculos allí con fines defensivos. El resultado de esto es la producción de un fuerte poder interno llamado jin. Para una persona que está entrenando solo para la salud, la mente puede usarse para hacer circular el qi en el cuerpo a través de la práctica de meditación de Circulación Pequeña (Xiao Zhou Tian) y Gran Circulación (Da Zhou Tian).

Si estás pensando incluir esta práctica a tu estilo de vida y te has enamorado muy de lleno de ella debes estar consciente de que a veces tu cerebro dirá basta ya, pero tu corazón deberá recordar porqué iniciaste la travesía.

Un estudiante que practica, reflexiona, pregunta humildemente e investiga por su cuenta, naturalmente será un buen sucesor de la practica . El interés personal que exista por el tema será el principal rasgo que permitirá que se genere un crecimiento con el pasar de los años. Por lo general, un maestro necesita tres años para ver a través de la personalidad de un estudiante y saber si es probable que persevere en sus estudios y mantenga un buen carácter moral.

Luego de años de investigación Zhan pudo encontrar la respuestas que necesitaba, una arte marcial que permitiera equilibrar las energías internas. Sin todo su trabajo previo, no habría sido posible. Hoy en día el mundo agradece esta disciplina vinculada a la línea de pensamiento del taoísmo.

La realidad del ser humano guiado por sus sentimientos y controlado por sus energías puede ser realmente difícil. Únicamente cuando aprendemos a controlar nuestras emociones, nuestros deseos y pasiones logramos comenzar a vivir una vida plena. Sí; suena muy sencillo acá en 5 líneas, pero aprender a dominar nuestras propias energías podría llevarnos toda la vida… Sin embargo, los resultados son alucinantes.

Esta historia es una invitación, la palabra que necesitas para tomar el control de tu vida y tus energías ¿Estás listo?

5/5 - (4 votes)

Comentarios al post

  • Gracias por la información.
    Me gustó entender algo de esta especial y ardua filosofía, más que de ejercicios.
    Todo se debe combinar.

    • Así es, cuando nos adentramos en ella, descubrimos lo que significa, y lo que valen quienes la llevan a cabo con dedicación y entrega.

  • Hola, llevo practicando Tai-chi 2 años y aunque sea un alumno inicial, mientras pueda nunca dejaré de aprender este maravilloso arte marcial. Pues tengo esquizofrenia y ahora tengo un control sobre mí que no esperaba. Totalmente recomendable.

    • Hola Marc, gracias por leer el blog y por comentar su experiencia con el Tai Chi. Me alegro que esté siendo tan positiva la práctica. Un saludo.

  • Ya tengo 5 años de practicar Taichi y ya le comencé a enseñar y es sumamente maravilloso. Invito a que practiquemos este arte para mejorar nuestra salud y la de otros.

  • {"email":"Email address invalid","url":"Website address invalid","required":"Required field missing"}
    >